PUERTOLLANO: SEÑALES DE LAS OPORTUNIDADES QUE OFRECE LA TRANSICIÓN ECOLÓGICA.

Siendo natural de Puertollano no puedo por menos que congratularme de la noticia de la inauguración de la planta de biomasa, Biollano I, que ENCE ha instalado en los terrenos de la antigua central eléctrica Elcogas, planta de gasificación de carbón y coque de petróleo.

En 2016, el cierre de la planta de Elcogás supuso un importante golpe para la población de la comarca. Previamente, además, se había terminado la extracción de carbón de la cuenca minera. Por este caso y otros afines, Puertollano podría muy bien ser una probeta donde observar cómo se transforma un sector altamente dependiente de los combustibles fósiles en un nuevo modelo sostenible. Veamos cómo va el experimento en lo que se refiere a la generación eléctrica con carbón y coque.

La nueva planta no emplea al mismo número de personas, 35 frente a las 143 de Elcogás, esto es la cuarta parte. Pero hemos de fijarnos que esa cantidad de trabajadores lo son para sólo 50 Mw, que suponen aproximadamente la séptima parte de la potencia de la antigua Elcogás. La planta de biomasa emplea a 0,7 trabajadores/Mw mientras que la de coque empleaba a 0,4 trabajadores/Mw, o sea, la nueva opción tiene una mayor capacidad de producir empleos por unidad de energía. A estos trabajadores, además, hay que añadir los muchos puestos indirectos que precisa el transporte del combustible, así como los que precisan de su recogida, como las podas de olivo y vid, que requieren mucho trabajo por unidad de energía lograda. También la extracción de carbón, la producción de coque y su transporte requerían trabajadores, pero muchos menos pues la densidad energética de estos combustibles es mayor y las distancias recorridas mucho menores. Los puestos de trabajo externos que precisa la nueva factoría, además, se reparten entre las zonas urbanas y las rurales, probando una vez más que las energías renovables son una oportunidad para la fijación de la población rural.

EL cierre de las minas y la antigua planta fue un duro golpe para los trabajadores pero la nueva factoría supone muchos puestos indirectos en zonas urbanas y rurales.

Siendo una noticia importante la inauguración, quisiera poner el foco de atención en el anuncio de la posibilidad de instalar otra planta gemela que funcionaría con sarmientos de vid.

Para mí esta noticia es casi más importante que la anterior. ¿Por qué? porque algo que hasta este momento, en la mayoría de los casos, no ha servido para nada salvo para formar fumarolas cualquier mañana fría de invierno, puede convertirse en un recurso, en electricidad, y, por tanto, en dinero. O sea, la nueva planta propiciaría una cantidad ingente de jornales que podrían dejar pequeños los que precisaba la antigua planta de carbón y coque.

Pero hay más, todo el combustible de la nueva planta y de la posible futura planta gemela provendría de nuestro entorno, de nuestra provincia (y alrededores) y, por tanto, gran parte del valor de esa electricidad revierte directamente en la gente de aquí. La antigua planta de Elcogás funcionaba en parte con coque de petróleo, mineral que como sabemos se importa de otros países a los que pagamos una cara factura (1.000 € por habitante al año). Estas nuevas plantas de biomasa son una verdadera bomba de regar dinero por nuestra tierra cuando la anterior lo que hacía era extraer dinero de los consumidores para enviarlo a países productores de petróleo.

El uso de la biomasa requiere un mayor número de puestos de trabajo que los combustibles fósiles, reparte la riqueza en el territorio cercano y fija la población rural.

El experimento promete. Sabemos que tiene más puntos interesantes, como la hibridación con una planta termosolar contigua, Termollano. Y, sin salir de esta población, aún hay más sectores donde se están llevando a cabo otros experimentos. Seguiremos observando ilusionados. Suerte, Puertollano.

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